jueves, 9 de julio de 2009

Los agujeros negros



Los científicos creen que algunas regiones del espacio ejercen una gravedad tan poderosa que actúan como "limpiadores" del gigantesco vacío, absorbiendo cualquier materia que se acerque demasiado. Si esta materia es un cometa, un planeta o una nube de gas es aplastada a densidad infinita y desaparece para siempre. La gravedad es tan intensa que "hala" el tiempo y el espacio, reduciendo la velocidad del tiempo y expandiendo el espacio. Ni siquiera la luz puede escapar a su feroz atracción gravitatoria, por lo que permanecen negros e invisibles. El físico americano John Wheeler llamó a estos oscuros y huecos devoradores agujeros negros.

Las Constelaciones


Por miles de años los hombres han trazado contornos de cosas familiares entre las estrellas; estos dibujos en el cielo nocturno son llamados constelaciones. Muchas de las constelaciones tienen nombres muy viejos. Los pastores Sumerios y granjeros de Mesopotamia de hace 7.000 años pueden haber conocido a las constelaciones el Toro, el Carnero, el León y muchas otras por los mismos nombres que nosotros usamos. Los historiadores están seguros de que estos nombres tuvieron origen en Mesopotamia, ya que la elección de los animales hace pensar esto. Si los nombres se hubieran utilizado primero en Egipto, debería haber un hipopótamo o un elefante entre las estrellas. Si hubieran sido originados en la antigua India, debería haber un tigre o un cocodrilo.
Los posteriores pueblos de Mesopotamia tomaron los viejos nombres Sumerios para las constelaciones y después los griegos también los adoptaron. Los griegos agregaron muchos nombres de héroes y semidioses a la lista de constelaciones. Los romanos usaron la lista griega pero tradujeron los nombres al latín.
Alrededor del año 150 D.C. el astrónomo egipcio Ptolomeo enlistó las 48 constelaciones conocidas por él en su libro el "Almagesto". Su lista no cubrió el cielo entero. Había espacios pálidos entre las constelaciones; y no había ninguna constelación en absoluto para las estrellas más meridionales (es decir, del sur) ya que las mismas no podían ser vistas desde las regiones mediterráneas. Los astrónomos de los siglos posteriores agregaron constelaciones a la lista de Ptolomeo. Algunas de estas constelaciones posteriores recibieron nombres de instrumentos científicos, como el Sextante, los Compases y el Microscopio. Otras llevan los nombres de aves y bestias de las regiones tropicales (la Jirafa, el Camaleón, el Tucán). Hoy en día los astrónomos reconocen 88 constelaciones.
Para la mayoría de las personas una constelación es un grupo de estrellas luminosas, pero para un astrónomo es una área definida en el cielo. Aunque todas las estrellas en la misma constelación parecen estar cercanas unas a otras en el cielo, no necesariamente están cercanas en el espacio ya que algunas pueden estar mucho más lejos que otras. Los límites de las constelaciones eran muy irregulares y tenían muchas líneas encorvadas, hasta que en 1928 los astrónomos enderezaron estos límites para que el contorno de cualquier constelación sólo incluyera líneas rectas que fueran de norte a sur o de este a oeste. Los astrónomos usan los nombres de las constelaciones para identificar la mayoría de las estrellas brillantes y todas las estrellas variables, por lo que era importante hacer los límites claros y precisos.
Hoy en día las constelaciones son útiles para los astrónomos no precisamente por su conexión con mitos antiguos, sino para determinar donde pueden encontrarse en el cielo las diferentes estrellas. Muchas de las estrellas más brillantes tienen nombres individuales que vienen del griego, latín o árabe, y los navegantes de embarcaciones y aviones las llaman por estos nombres. Los astrónomos, sin embargo, encuentran más conveniente nombrarlas por sus constelaciones, con una carta griega para distinguir las diferentes estrellas en cada constelación. Por ejemplo, Polaris (la Estrella Polar) en el Hemisferio Norte, es la estrella más luminosa en la constelación Osa Menor (el Oso Pequeño), y el nombre que los astrónomos dan a ésta es alfa en Osa Menor (Ursae Minoris), o UMi, para acortarlo.
El camino del Sol entre las estrellas se llama la eclíptica. Las doce constelaciones que quedan a lo largo de la eclíptica forman el Zodíaco, o constelaciones del signo de nacimiento. Las otras constelaciones están divididas en aquellas al norte del Zodíaco y aquellas al sur de él.
Desde un mismo lugar en la Tierra se ven constelaciones diferentes en momentos diferentes del año. Esto es debido a que, así como gira sobre su eje, la Tierra siempre está moviéndose alrededor del Sol, haciendo una órbita cada año. Una estrella que es visible por la noche durante una parte del año puede aparecer cerca del Sol seis meses después; no se vería entonces por la noche.
Algunas constelaciones sólo pueden ser vistas desde el Hemisferio Norte y algunas sólo desde Hemisferio Sur. Las constelaciones del Zodíaco pueden ser vistas desde ambos hemisferios.

Las Estrellas


Las personas en la antigüedad pensaban que las estrellas eran luces diminutas en el lado interno de un gran globo hueco. Crearon historias sobre ellas y dieron nombres a los dibujos que vieron plasmados en el cielo noche tras noche y año tras año (ver Las Constelaciones). Sólo con el nacimiento de la ciencia moderna de la astronomía la verdadera naturaleza del universo empieza a revelarse.
Los científicos aún no pueden decir con exactitud lo que es una estrella. Sin embargo, conocen muchos hechos acerca de estas miríadas de compañeras del Sol, el cual ilumina y calienta la Tierra.
La estrella que mejor conocemos es nuestro propio Sol. Es el centro de nuestro Sistema Solar, y la Tierra se mueve alrededor de él. El Sol es sólo una entre miles de millones de estrellas. Igualmente, nuestro Sistema Solar es sólo un pequeño segmento de la gran galaxia que nosotros llamamos Vía Láctea. Muchas otras galaxias son visibles a través de los telescopios.

Los planetas

Los cuerpos naturales, relativamente de gran tamaño, que giran en órbitas alrededor del Sol (y alrededor de otras estrellas también) son llamados planetas. El término no incluye cuerpos tan pequeños como cometas, meteoros y asteroides, muchos de los cuales son poco más que pedazos de hielo o roca; sin embargo, algunos científicos consideran a los asteroides como planetas menores.
El Sol gobierna los movimientos orbitales de los planetas mediante su atracción gravitacional y provee a los planetas de luz y calor. En orden creciente, en cuanto a su distancia respecto al Sol, los nueve planetas del Sistema Solar son: Mercurio, Venus, la Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno y Plutón.
Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno pueden ser vistos sin un telescopio. Los antiguos griegos los llamaron planetes o "viajeros", porque aparecían moviéndose a través del fondo de estrellas aparentemente fijas. Aunque Urano también a veces es visible sin un telescopio, los antiguos astrónomos eran incapaces de distinguirlo de las estrellas verdaderas. En el cielo, los planetas se distinguen de las estrellas en que no centellean como éstas.
Los planetas pueden ser clasificados en dos grupos según la totalidad de sus características físicas:
Los planetas terrestres, o semejantes a la Tierra, están más cerca del Sol y se componen principalmente de roca y metal. Este grupo incluye a Mercurio, Venus, la Tierra y Marte. Los planetas terrestres son llamados también planetas interiores.
Los planetas jovianos o gigantes son muy grandes en compararación con los planetas terrestres y están muy lejos del Sol. Este grupo incluye a Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. Estos planetas se componen principalmente de hidrógeno y helio en forma gaseosa y líquida. Plutón, el planeta más exterior, usualmente es considerado como un planeta ni terrestre ni joviano. Esta compuesto de hielo y roca y es mucho más pequeño que los otros planetas. Los planetas jovianos junto con Plutón constituyen los llamados planetas exteriores.

El Sistema Solar en el Espacio


El Sistema Solar se centra en el Sol, una de un gran grupo de estrellas que se arremolinan en una gran masa en forma de molinete: la Vía Láctea. Hay cerca de 100 mil millones de estrellas en esta galaxia. Las distancias astronómicas son tan grandes que los astrónomos usan a menudo el año luz como unidad de distancia: un año luz es igual a la distancia que la luz viaja en un año, o 9.463.000.000.000 kilómetros. La Vía Láctea tiene aproximadamente 100.000 años luz de extensión.
El vecino más cercano del Sistema Solar en la Vía Láctea es el sistema triple de estrellas Alfa y Próxima Centauro, que están a una distancia de 4,3 años luz de nuestro Sol. Fuera de la Vía Láctea hay miles de millones de galaxias que se extienden a través del espacio. Las evidencias sugieren que también hay por lo menos dos planetas orbitando un pulsar fuera del Sistema Solar: se estima que estos planetas están aproximadamente a 1.300 años luz de la Tierra en dirección de la constelación de Virgo.
Los astrónomos no pueden ver el extremo del universo, que es el inmenso espacio que contiene a las galaxias y toda la demás materia y energía existentes. Sin embargo, se han descubierto galaxias y otros objetos que se piensa que están a una distancia de entre 5 mil millones y 15 mil millones de años luz del Sol. Comparado con tales distancias, nuestro Sistema Solar ocupa una cantidad muy diminuta de espacio.

La Vía Láctea


La Vía Láctea es nuestra galaxia. Según las observaciones, posee una masa de 1012 masas solares y es de tipo espiral barrada. Con un diámetro medio de unos 100.000 años luz se calcula que contiene unos 200.000 millones de estrellas, entre las cuales se encuentra el Sol. La distancia desde el Sol al centro de la galaxia es de alrededor de 27.700 años luz (8,5 kpc) A simple vista, se observa como una estela blanquecina de forma elíptica, que se puede distinguir en las noches despejadas. Lo que no se aprecian son sus brazos espirales, en uno de los cuales, el llamado brazo de Orión, está situado nuestro sistema solar, y por tanto la Tierra.

El núcleo central de la galaxia presenta un espesor uniforme en todos sus puntos, salvo en el centro, donde existe un gran abultamiento con un grosor máximo de 16.000 años luz, siendo el grosor medio de unos 6.000 años luz.

Todas las estrellas y la materia interestelar que contiene la Vía Láctea, tanto en el núcleo central como en los brazos, están situadas dentro de un disco de 100.000 años luz de diámetro, que gira lentamente sobre su eje a una velocidad lineal superior a los 216 km/s.

martes, 7 de julio de 2009

Las Galaxias

Las galaxias son el constituyente fundamental del Universo y, a pesar de que distan mucho de la Tierra, no se observan a través del telescopio como simples puntos de luz, sino que se manifiestan como manchas luminosas de diferentes formas. Esto equivale a decir que el Universo está formado por galaxias y agrupaciones de galaxias. Para adentrarse en este complejo mundo estelar, los científicos distinguen entre galaxias locales, integradas por un grupo de treinta, y a las que está unida gravitacionalmente la Vía Láctea (de la que forma parte el sistema solar), y todas las demás galaxias, a las que llaman galaxias exteriores.
Estas agrupaciones de estrellas están distribuidas por todo el Universo y presentan características muy diversas, tanto en lo que respecta a su configuración como a su antigüedad: las hay viejas y jóvenes, grandes y pequeñas, brillantes y opacas, y de muy variadas formas. Las más pequeñas abarcan alrededor de 3.000 millones de estrellas, y las galaxias de mayor tamaño pueden llegar a abarcar más de un billón de astros. Estas últimas suelen tener un diámetro de 170.000 años luz, mientras que las primeras no pasan de los 6.000 años luz.
Además de estrellas, las galaxias contienen también materia interestelar, constituida por polvo y gas en una proporción que varia del 1 al 10% de su masa.
Las galaxias son el constituyente fundamental del Universo y, a pesar de que distan mucho de la Tierra, no se observan a través del telescopio como simples puntos de luz, sino que se manifiestan como manchas luminosas de diferentes formas. Esto equivale a decir que el Universo está formado por galaxias y agrupaciones de galaxias. Para adentrarse en este complejo mundo estelar, los científicos distinguen entre galaxias locales, integradas por un grupo de treinta, y a las que está unida gravitacionalmente la Vía Láctea (de la que forma parte el sistema solar), y todas las demás galaxias, a las que llaman galaxias exteriores.
Estas agrupaciones de estrellas están distribuidas por todo el Universo y presentan características muy diversas, tanto en lo que respecta a su configuración como a su antigüedad: las hay viejas y jóvenes, grandes y pequeñas, brillantes y opacas, y de muy variadas formas. Las más pequeñas abarcan alrededor de 3.000 millones de estrellas, y las galaxias de mayor tamaño pueden llegar a abarcar más de un billón de astros. Estas últimas suelen tener un diámetro de 170.000 años luz, mientras que las primeras no pasan de los 6.000 años luz.
Además de estrellas, las galaxias contienen también materia interestelar, constituida por polvo y gas en una proporción que varia del 1 al 10% de su masa.

lunes, 6 de julio de 2009

Teorías del origen del universo


Teoría sobre el origen y la formación del Universo (Big Bang).
El hecho de que el Universo esté en expansión se deriva de las observaciones del corrimiento al rojo realizadas en la década de 1920 y que se cuantifican por la ley de Hubble. Dichas observaciones son la predicción experimental del modelo de Fridmann-Robertson-Walker, que es una solución de las ecuaciones de campo de Einstein de la relatividad general, que predicen el inicio del universo mediante un big bang.
El corrimiento al rojo se refiere a que los astrónomos han observado que hay una relación directa entre la distancia a un objeto remoto (como una galaxia) y la velocidad con que está alejándose. En cambio, si esta expansión ha sido continua en toda la edad del Universo, entonces en el pasado estos objetos distantes que siguen alejándose tuvieron que estar una vez juntos. Esta idea da pie a la teoría del Big Bang’’; el modelo dominante en la cosmología actual.

domingo, 5 de julio de 2009

El universo


El Universo es generalmente definido como todo lo que existe físicamente: la totalidad del espacio y del tiempo, de todas las formas de la materia, la energía y el impulso, las leyes y constantes físicas que las gobiernan. Sin embargo, el término "universo" puede ser utilizado en sentidos contextuales ligeramente diferentes, para referirse a conceptos como el cosmos, el mundo o la naturaleza.

sábado, 4 de julio de 2009

ORIGEN DEL UNIVERSO

Hay muchas teorías que nos cuentan la forma como se originó el universo. Una de ellas es la del Big Bang.
Cuentan que hace unos 15 000 millones de años existía solamente un punto de tamaño subatómico, superdenso y supercaliente.
Este punto explotó librando una inmensa cantidad de energía que salió "disparada" en todas las direcciones.
Poco a poco se fueron formando las primeras galaxias (aproximadamente a los 500 millones de años).
El sistema solar se formó hace miles de millones de años.